Las cosas claras y el chocolate espeso. Con la llegada del frío apetece meterse en un café o chocolatería y tomar un buen chocolate caliente acompañando una buena conversación. Pero ojo! Hacerlo en Londres puede esconder sorpresas.
Pues nada, que entras en el local y pides un chocolate caliente. El dependiente, pregunta “con nata o sin nata”. Esto promete, te dices a ti mismo. Decides tirar la casa por la ventana: “con nata”, dices con aplomo.
Para tu sorpresa, te sirven un señor tazón con su nata y un polvillo de chocolate encima. La nata es la típica de maquina cafetera, no la consistente, pero bueno, la presentación da el pego.
No pides churros, porque ya sabes que esto es Londres, y no tienen de eso. Tampoco ensaimadas. Pero no vas a dejar que eso te arruine el momento. Tomas la cucharilla, te preparas para sumergirla en el espeso chocolate y… Pero qué está pasando? Bajo la nata sólo hay líquido! Es solo leche con Nesquick (o ColaCao, según el gusto).
Y sólo te queda la opción de sorberlo o beber directamente el líquido con ligero sabor a chocolate… Con aquella sensación de que aquí las cosas no están muy claras.

¡Ahhhhjjjj! Qué chasco. El primero que abra una chocolatería como Dios manda, se forra.