Es una de esas conversaciones recurrentes: nunca estamos satisfechos con lo que tenemos. El clima no es excepción. En verano desearÃamos que hiciera frÃo, en invierno, que hiciera calor. Afortunadamente, los ingenieros a lo largo del tiempo han desarrollado máquinas maravillosas que pueden soluicionar parcialmente este problema.
En efecto, para solucionar los problemas de los indecisos existe el aire acondicionado y la calefacción. Gracias a estos ingenios, cuando el clima es frÃo y triste en la calle, uno puede estar en la oficina de lo más calentito, recordando las cálidas tardes de verano. Igualmente, en verano, cuando se utiliza ropa más finita el aire acondicionado le permite a uno estar fresquito, incluso pasar frÃo, lo que es una gran ayuda para soportar la canÃcula.
Tanto es asà que normalmente el ambiente en las oficinas acostumbra a ser más cálido en invierno, cuando la calefacción funciona a todo gas, que en verano, cuando el aire acondicionado mantiene una temperatura inferior a la que la calefacción consigue en invierno.
Sólo hace falta hacer la prueba: trata de usar la misma ropa en verano que en invierno. No sólo eso es posible, sinó que vas a estar más confortable en invierno que en verano. El perfecto complemento para esto es el fantástico invento de los fondos de escritorio. En invierno, fotografias de la Antártida con alguna pizca de nieve. En invierno una playa paradisÃaca cualquiera, de arena blanca, aguas transparentes y una palmera besando el agua.
 bis.jpg)
Hola. Acabo de caer en esta web y de descubrir que tenemos mucho en común: mi bitácora se llama Mi no entender. Crónicas perplejas desde la Pérfida Albión y habla también de ciertas perplejidades de un español (española en este caso) en Londres. Te felicito por el blog. E invito a todos a echar un vistazo al mÃo en http://bdbaloncesto.com/minoentender/
Un saludo,
Elsinora
Muy bueno lo que has escrito!!